¿Cómo puedo cuidar de mi piel propensa a los brotes?
Los brotes inflamatorios pueden tratarse con medicamentos recetados por un médico general, un pediatra o un dermatólogo, el especialista de la piel. Tu rutina diaria de cuidado de la piel también es muy importante.
Tu objetivo: liberar la piel de impurezas (sebo, maquillaje, contaminación, etc.) y reducir las imperfecciones. Gel limpiador enjuagable, agua micelar para aplicar con algodón, crema limpiadora suave (si tu piel está reseca por una terapia)… La elección es tuya. Lo más importante: haz esta limpieza por la mañana y por la noche. Para una mayor eficacia y para calmar la piel, no dudes en rociar el rostro con agua termal después de la limpieza.
Ahora puedes aplicar la terapia local, la solución antimanchas o la terapia matificante. Si tu piel es grasa, elige una emulsión ligera y no grasa que contenga microcápsulas absorbentes para hidratar y matificar tu piel. Si tu piel está seca debido a una terapia antibrotes, elige una crema nutritiva y calmante. Tu crema debe ser no comedogénica y estar formulada para piel con imperfecciones.
Pasos a seguir